Terapia Craneosacral en Animales
Nos permite realizar una valoración integral del animal para llegar a descubrir y solucionar el verdadero origen del problema que pueda tener.

¿Qué es la Terapia Craneosacral?
La Terapia Craneosacral (TCS) es una técnica manual extremadamente suave que actúa sobre el sistema formado por cráneo, columna vertebral y sacro, donde circula el líquido cefalorraquídeo.
Se trabaja con el sistema fascial, al aplicarla en animales buscamos armonizar el ritmo craneosacral, liberar micro tensiones en fascias y membranas meníngeas y, con ello, favorecer la capacidad natural de autorregulación del cuerpo. Es una combinación de la terapia craneosacral convencional, la osteopatía clásica y la osteopatía visceral y hormonal.
Ayuda a equilibrar el cuerpo y a recuperar el bienestar integral desde el aspecto físico y emocional. Una potente herramienta, respetuosa y sin ninguna contraindicación, que, además, también es muy efectiva para realizar una valoración integral prematura y evitar futuras afectaciones.
La TCS se emplea bastante en problemas de espalda, musculoesqueléticos o articulaciones, pero también es muy útil en otro tipo de desórdenes viscerales como trastornos digestivos, hepáticos, renales… además es un gran aliado en problemas como ansiedad, siempre combinado con una educación consciente. En caballos resulta especialmente útil frente a cojeras de origen biomecánico, bloqueos de sacro-ilíaco y cólicos.
¿En que consiste?
Es una terapia natural no sanitaria y no invasiva que, aplicada manualmente, sin necesidad de instrumentos, trata de mejorar el estado y la funcionalidad de los órganos y sistemas del cuerpo del animal.
Durante coloco las yemas de los dedos con presiones menores a cinco gramos. Estas palpaciones detectan restricciones de movilidad que pueden originarse por traumatismos, intervenciones quirúrgicas, estrés crónico o malas posturas. Al acompañar el tejido y permitir que “se exprese”, el sistema nervioso se relaja, la circulación mejora y se restaura el flujo del líquido cefalorraquídeo, clave para el intercambio metabólico y la eliminación de toxinas.
El sistema Craneo-sacral está íntimamente relacionado con los sistemas musculoesquelético, nervioso, vascular, endocrino, respiratorio, etc. Las alteraciones que se producen en cualquiera de ellos hacen dolorosa la vida de nuestros animales, reduciendo así su calidad de vida, pero gracias a esta terapia se puede realizar un trabajo suave y profundo que permite restablecer el equilibrio del organismo y acabar con los problemas que padecía el animal.
Al no necesitar fuerza ni maniobras bruscas, los animales la aceptan muy bien; muchos se relajan o incluso se duermen; hasta los animales que tienen mucho rechazo al tacto se dejan con esta terapia.


Beneficios
Uno de los mayores beneficios es su polivalencia: puede combinarse con otras terapias, con cualquier tratamiento veterinario sin interferir, e incluso aplicarse en animales neonatos, geriátricos o convalecientes que no toleran ningún otro estímulo. Además, al equilibrar el sistema nervioso autónomo, ayuda a mejorar la respuesta inmunitaria y la regulación hormonal, por lo que favorece la recuperación global, no solo la zona tratada.
Cada plan se personaliza tras una valoración integral. El número de sesiones y la frecuencia que necesite depende totalmente del caso y del individuo. Al ser una terapia basada en la escucha activa del cuerpo, no hay problema para trabajar con animales que aún no tienen un diagnóstico claro, el tejido “habla”, y con las manos se escucha y se soluciona.
La TCS no sustituye la medicina convencional, pero la complementa potenciando el bienestar, la movilidad y la calidad de vida de nuestros compañeros de cuatro patas. Esta terapia tiene una duración aproximada de 60 a 90 minutos.
Opiniones
La terapia realizada a mi perrito león fue tan respetuosa y efectiva que no sé si de otro modo hubiera podido resolverse tan bien. Mejoró muy rápido y no ha vuelto a sucederle, aunque ya han transcurrido varios años.
– Cristina Cerón Gil.
